Emoción de tiempo completo

Yucatán es un estado de nuestro país que lo tiene todo: historia, cultura, arte, calidez en sus pobladores, hermosa naturaleza, rica gastronomía y una joya de blancas casonas y hermosos jardines: Mérida. ¿La has visitado?

Una ciudad con historia

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Fundada allá por 1542, Mérida fue durante siglos muestra de las riquezas del Nuevo Mundo; incluso desde antes de la Conquista su territorio fue tierra sagrada para la cultura maya. A finales del siglo XIX, las familias más ricas y poderosas de la región sureste de México vivían allí para estar cerca de sus haciendas henequeneras (el henequén fue utilizado hasta mediados del siglo XX para un sinfín de productos y actividades, y era tan importante para la vida de México que fue denominado “El oro verde”); para embellecer su ciudad, construyeron elegantes casonas que hoy en día siguen en pie, centinelas blancos de la gloria dorada de esta ciudad. Si caminas por el famoso Paseo de Montejo, una de sus principales avenidas, podrás contemplarlas e incluso entrar en ellas, ya que muchas han sido restauradas y ahora son hermosos hoteles boutique, museos, galerías, restaurantes y hasta bares.

Por supuesto que su centro histórico, como el de cualquier otra ciudad, es una sinfonía de sonidos y no es ajeno al mundo moderno con sus autos, transeúntes y escenas de la vida cotidiana; pero aquí y allá te encuentras pequeños oasis de tranquilidad para disfrutar de un helado que tan bien cae para el calorcito, como el Parque Hidalgo, con sus cajetes sombreados por los almendros y ambiente relajado.

Hotelería diferente

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Si deseas consentirte, hospédate en una magnífica casona que te dará una mezcla ideal: una edificación antigua, pero adaptada con todas las comodidades que puedas desear. El clima en Mérida es caluroso todo el año, así que incluso los hostales contarán con aire acondicionado, mucho estilo, ubicaciones céntricas y precios muy convenientes, aunque si lo que buscas es lujo y exclusividad, los hoteles a lo largo del Paseo Montejo son para ti. Muchas de estas edificaciones han sido portadas de revistas internacionales por su estilo francés, pasillos atiborrados de objetos de arte, escaleras elegantes y pisos de pasta, ¡increíbles!

Reconecta con los ancestros

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Muy cerca de Mérida se encuentran varios sitios arqueológicos muy importantes de la cultura maya, ¡y cada día descubren más! Ponte ropa cómoda y visita Mayapán, a 40 kilómetros de Mérida; este centro súper interesante porque algunos de sus edificios conservan parte de sus murales con todo el colorido de su época dorada. Además, este centro con edificaciones que integran las culturas maya y tolteca es una copia en miniatura de Chichén Itzá, aunque su pirámide principal es totalmente diferente y tiene un estilo propio (¿sabías que todas sus estructuras visibles constituyen tan sólo el 2% del tamaño original del complejo, pero el resto todavía no ha sido rescatado?). Terminarás de recorrerla en un par de horas.

Por su parte, si viajas unos 70 kilómetros al sur te toparás con Uxmal, uno de los centros ceremoniales más importantes de la región y la última capital del mundo maya en México. Su enormidad te dejará sin habla, ya que al subir una escalinata puedes voltear al horizonte y ver otro edificio; escálalo y al llegar a la cima, tu vista se posará en más estructuras, continuando casi sin fin por horas u horas: juegos de pelota, pirámides, estructuras habitacionales, jardines, observatorios, todos vigilados por cientos de iguanas que reptan entre las piedras y le dan un aspecto orgánico al lugar. Si lo visitas con guía podrás enterarte de muchos datos interesantes sobre este impresionante lugar, y por las noches se lleva a cabo un espectáculo de luz y sonido que te relata la historia del centro; ver las estructuras iluminadas es una experiencia imperdible para los amantes de la cultura y la arquitectura. Aprovecha tu visita para visitar el Museo del Chocolate, donde te explicarán todo lo relacionado con esta planta originaria de Centroamérica, su importancia en el comercio precolombino, y hasta observa cómo se produce un chocolate tradicional (prueba una taza de la humeante y espesita bebida con una cucharada de chile, ¡te sorprenderá!).

Y no sólo estas dos maravillas arqueológicas valen la pena: Dzibichaltún, Ek Balam, la Ruta Puuc, Chacmultún, Xcambo… todas ellas son impresionantes y cada una te contará una historia diferente de la mística cultura maya, ¡a tomar camino!

Encuentro natural

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Yucatán es la tierra de los cenotes por excelencia; es tal la cantidad de éstos que literalmente puedes encontrarte uno en el estacionamiento de un supermercado

Recorriendo caminos

La ciudad ha experimentado un boom turístico en los últimos años, principalmente para los eco-viajeros y quienes desean vivir experiencias nuevas y cercanas a la naturaleza. Tour operadores como Maya Amazing Adventures te invitan a tomar una bicicleta y salir de mañanita con rumbo a algunas de las bellezas naturales cercanas a la capital. Transita por caminos ancestrales y abre el apetito, convive con los habitantes de poblados indígenas y, después de toda una mañana de rico ejercicio, refréscate en un hermoso cenote virgen como el de Nomozón, contemplando la naturaleza que te rodea y haciéndote uno con ella.

También vale la pena visitar alguna de las antiguas haciendas henequeneras de la región y conocer un poco más de la historia de este importante cultivo; pasea por sus jardines o toma los tours del henequén y regresa en el tiempo hasta le época en la que todos se trasladaban en carretas tiradas por mulas, platica con los ancianos que contemplaron con sus ojos el auge y caída de esta industria y conoce un poco más de nuestro país a través de estas experiencias.

Sabores que enamoran

¿Y quién puede ir a Yucatán y resistirse a los sabores de su cocina? Con ingredientes que muestran su herencia cultural indígena y caribeña, sin dejar de lado lo mexicano, el resultado es único. Restaurantes como La Chaya Maya te agasajarán con una colección de platillos con los que te chuparás los dedos: salbutes y papadzules (similares a los sopes y tostadas, unos rellenos de frijol negro y ambos bañados en salsa de jitomate), poc chuc (platillo con cerdo), relleno negro (te llamará la atención su sabor con notas de ceniza), pepián, aunque el más conocido quizá es la cochinita pibil; acompaña tu comida o cena con enorme vaso de agua de tamarindo con chile o de piña con hoja de chaya.

Yucatán es un destino imperdible; su riqueza histórica destaca aun más su hermosura actual, y estamos seguros de que si te animas a visitar la Ciudad Blanca y sus alrededores, ¡siempre querrás volver!