El trópico de la realeza

Si escuchas hablar de los Jardines del Rey, tal vez pienses que hablamos de las afueras de algún palacio europeo; sin embargo, este lugar está a un océano de distancia del Viejo Continente y no tiene nada que ver con monarcas y palacios.

 

En la provincia de Ciego de Ávila al norte de la isla de Cuba, rodeado de un hermoso mar turquesa y cubierto de suave arena blanca, encontramos el conjunto de islas e islotes de Sabana-Camagüey, también conocido como el archipiélago de “Los jardines del Rey”.

¿Y de cuál rey?

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El nombre le viene de su descubridor, Diego Velázquez de Cuéllar, quien en 1514 encontró esta magnífica zona, llena de vegetación tropical y árboles frutales, aves exóticas como flamencos y espátulas rosadas y hermosas playas de olas tranquilas y claras, y decidió nombrarlo en honor del rey de España de ese entonces, Fernando el Católico. Actualmente, en Cuba los conocen como “Los Cayos”, y este conjunto de pequeñas islas es un destino de clase mundial, buscado sobre todo entre los extranjeros que todos los años se retiran a disfrutar de la paz y quietud de la región.

Por definición, un cayo es eso, una pequeña isla, pero con una playa de baja profundidad, además de que su superficie se sitúa generalmente encima de un arrecife de coral; Jardines del Rey está formado por Cayo Guillermo, Cayo Coco, Cayo Romano, Cayo Guajaba, Cayo Sabinal, Cayo Santa María y Cayo Paredón

Grande, entre otro conjunto de islotes más pequeños y de menor importancia; son tan llamativos que hasta Hemingway escribió sobre ellas en su libro “Islas en el Golfo”.

Paraíso escondido

Para llegar a Los Jardines, puedes tomar un vuelo en conexión hacia Cayo Coco, una de sus ciudades más famosas, o si lo prefieres toma la carretera que te llevará desde tierra firme hasta las islas a través de un paso elevado (tendrás que manejar bastante desde La Habana o Varadero, decide cuál será la mejor opción para ti dependiendo del tiempo que tengas y tus intereses). Las islas están interconectadas por carreteras así que transportarte entre una y otra será muy sencillo.

La vida en los Cayos

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Los Jardines son famosos a nivel mundial precisamente por estar rodeados del segundo arrecife de coral más importante del mundo, y son ideales para los deportes acuáticos, así como el buceo y la práctica del esnórquel, ¡te encantarán sus playas transparentes y llenas de vida y color!

Allí encontrarás más de una quincena de hoteles de cuatro y cinco estrellas, e incluso algunos de súper lujo a pie de playa, donde podrás pasar unas vacaciones memorables sin necesidad de salir de tu resort ya que la mayoría ofrece vacaciones todo incluido, aunque de- bes considerar que su precio es relativamente alto con respecto al resto de Cuba.

Dos estrellas

Cayo Coco es el destino de playa más popular después de Varadero; cuenta con 22 kilómetros de hermosas playas caribeñas, donde el surf y la vela son las actividades predilectas; si te relaja pescar o practicar el buceo, aquí te darás gusto pues sus aguas rebosan de vida. Por su enorme biodiversidad, está considerado como parte de la Reserva de la Biósfera Buenavista.

Muy cerca de allí, podrás visitar Cayo Guillermo; este microdestino es perfecto para los buscadores de aventuras, ya que sus enormes dunas de arena te invitan a realizar deportes extremos y remontarlas a toda velocidad; fue aquí donde Ernest Hemingway quedó prendado de la vida cubana, e incluso hoy puedes ver el bote “Pilar” de este famoso escritor, atracado en la playa que lleva su nombre.

Gran vida nocturna

Cuando el sol se oculta en el horizonte, los asoleados nadadores que pasaron todo el día tumbados al sol o explorando la isla se dirigen hacia otro tipo de aventura, ya que la vida nocturna del archipiélago es ¡enorme! Prepárate para bailar salsa hasta el amanecer, disfrutar de bebidas exóticas y refrescantes, escuchar buena música y divertirte como nunca en este paraíso caribeño, y recuerda que el cubano es muy apapachador de los turistas, ¡así que te lo pasarás genial!

A un paso de tierra firme

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Dudamos que te canses de estas hermosas postales, pero si deseas conocer un poco más, puedes regresar a tierra firme y dirigirte a la capital de la provincia, la ciudad de Ciego de Ávila (a unos 86 kilómetros de distancia); te encantará esta población donde cada casa tiene su porche, y puedes visitar el Museo Provincial Coronel Simón Reyes, donde aprenderás sobre historia, etnología, armas, arqueología y muchos temas más. Si te quedas una noche en esta tranquila ciudad, puedes hospedarte en alguna de las casas particulares que ofrecen alojamiento, así conocerás de primera mano la cultura cubana y tu experiencia será todavía más completa.

A medio camino entre los Jardines y la Capital, encontrarás Morón, otra ciudad que valdría la pena visitar si estarás varios días en Cuba. Si te interesa la pesca, cerca de allí se encuentra la laguna de la Leche, el lago natural de agua dulce más grande de Cuba; y podrías alojarte en una casa particular como punto de partida a una excursión hacia los Cayos, será mucho más económico que hospedarte en un hotel.

Algo que no esperabas

Y si la vida tranquila y rústica del Caribe comienza a darte un poco de nostalgia por el estilo de vida occidental, ¡no te preocupes! Toma un tour a la Isla Turiguanó (que en realidad no es una isla, sino un pantano desecado), donde los fines de semana podrás ser testigo de un evento muy singular: un rodeo. En esta área, hogar de una de las tres primeras granjas de viento de la isla, un rancho ganadero y un proyecto comunitario totalmente innovador, los vaqueros se reúnen para presumir sus mejores galas, realizar suertes a caballo, lazar toros y más. Las calles se llenan de la música de serenatas y se vive una mezcla de culturas cubana y mexicana que te sorprenderá.