Con la música por fuera

Recorrer kilómetros y kilómetros de carretera puede convertirse en una actividad un tanto tediosa, y para prevenir el aburrimiento nos armamos de herramientas que nos ayudarán a pasar el tiempo, como la mejor música que tocaremos una y otra vez en el estéreo del auto. Pero ¿sabías que existen en el mundo ciertos caminos que fueron diseñados expresamente para que escuches música, no a través de las bocinas, sino bajando la ventanilla?

Los caminos musicales

En el mundo existen unas cuantas carreteras muy especiales; en estos caminos puedes circular sobre tu vehículo y, si viajas a la velocidad exacta y pasas exactamente sobre cierta parte del camino, causarás una vibración táctil y un retumbo que se transmitirá de las ruedas hacia el cuerpo del auto, ¡en forma de música! Sólo cuatro países en el planeta cuentan con un camino de este tipo: Dinamarca, Japón, Corea del Sur y los EE.UU.

El primero

Los pioneros de los caminos musicales fueron los artistas Steen Krarup Jensey y Jakob Freud-Magnus.

En 1995, decidieron tomar un tramo de la carretera a Gylling, Dinamarca, y crear a través de marcadores intermitentes en el pavimento (una especie de bollas), un camino al que llamaron “el Asfaltófono”, creando vibraciones que se podían escuchar dentro del auto.

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Por accidente

El ingeniero Shizuo Shinoda estaba arreglando una carretera en Japón, cuando por accidente raspó par- tes del camino con su bulldozer y después pasó sobre ellas; se dio cuenta así de que podía crear melodías dependiendo de la profundidad y espaciado entre las marcas. En 2007, el Instituto Nacional de Investiga- ción Industrial de Hokkaido refinó su método; usando el concepto de cortar ondas en el concreto a inter- valos específicos, y dándose cuenta de que mientras más cercanos estén los surcos entre ellos, el sonido será más agudo (y viceversa para los sonidos graves), nació el Camino Melodioso, que tuvo un éxito tan grande que hoy existen cuatro tramos de carretera con Caminos Melodiosos: en Hokkaido, en Wakayama, en Shizuoka (camino al monte Fuji), y en Gunma.

A todo pulmón

En Corea del Sur puedes encontrar el famoso Camino Cantarín, cerca de Anyang, Gyeonggi. Similar a los caminos japoneses, fue creado a partir de surcos en el pavimento; sin embargo, a diferencia de éstos (que fueron diseñados para atraer a los turistas), el Camino Cantarín tiene la finalidad de ayudar a los automovilistas a mantenerse alertas y despiertos, ya que más del 65% de los accidentes de tráfico en este país son causados por pilotos que se duermen al volante. Su construcción tardó sólo cuatro días, ¿y la canción que puedes escuchar al transitar sobre él? Mary tenía un corderito.

Comerciales y patriotas

Mientras tanto, nuestros vecinos del norte han construido hasta el momento dos Caminos Musicales. El primero de ellos fue el Camino Civic (llamado así por- que apareció en el comercial de un famoso automóvil), construido sobre la avenida K en Lancaster California, en 2008; durante un cuarto de milla los surcos cortados en el asfalto replicaban parte del final de Overtura de Guillermo Tell. Como algunos vecinos se quejaban del ruido y el aumento en el tráfico debido a que todos deseaban transitar sobre este camino, fue pavimentado menos de veinte días después de su inauguración. Pero después de que más personas se quejaron de su desaparición, una nueva ruta fue creada en la avenida G, lejos de cualquier residencia.

Y si viajas por la carretera de Tijeras, Nuevo México (al este de Albuquerque), te encontrarás con una parte de la famosa Ruta 66 donde podrás circular escuchando la famosa “America the Beautiful” (y dado el patriotismo de los estadounidenses, puedes imaginar la cantidad de autos que cada día circulan por allí). El truco aquí es que debes manejar a menos de 45 millas por hora (unos 72 km/h), así que el atractivo sirve también para controlar la velocidad en la carretera.

¿Conoces alguna otra ruta musical o un fenómeno similar en el mundo?