Evita el sobre equipaje

A todos nos ha pasado, por más corta que sea la estancia en nuestro destino existe esa constante preocupación: exceder el equipaje. Ya sea que llevemos muchas playeras, zapatos formales e informales, ropa de invierno o primavera “por si las dudas”, exceder la dimensión y peso del equipaje es un dolor de cabeza. Si quieres evitar multas, penalizaciones, momentos incómodos y desempacar en el piso del aeropuerto, sigue estos sencillos pero infalibles tips para que tus maletas no pesen tanto.

Lee cuidadosamente las políticas sobre peso y dimensiones del equipaje documentado y el de mano (varían dependiendo de la aerolínea). Recuerda que estas normas cambian constantemente y dependen de la tarifa que conseguiste, la clase en la que viajes e incluso la ciudad de origen y destino.

Haz una lista de las cosas que necesitas. Toma en cuenta cuántos días estarás fuera, cuál es tu plan y el clima de tu destino. Da prioridad a lo indispensable en tu viaje, revisa varias veces para que te quedes sólo con lo necesario. Si tienes poco espacio, evita meter cosas que puedas comprar fácilmente en tu destino, como artículos de aseo personal. También puedes aprovechar los servicios de lavandería del lugar donde te hospedes, así que considera llevar pocas prendas.

Cada aerolínea tiene programas de lealtad con los que puedes acceder a todo tipo de beneficios (¡como equipaje extra!). O puedes solicitar una tarjeta de crédito que te permitirá sumar millas, aunque no viajes con frecuencia.

basculaPesa la maleta antes de salir de casa. Si de plano no puedes reducir más, lleva dos maletas en lugar de una muy pesada, ya que las piezas que exceden el peso suelen ser más costosas que las
adicionales. Es mejor invertir en una maleta nueva, liviana y eficiente.

basculaLocaliza con anticipación los medidores metálicos. Prueba si tu maleta entra y sale fácilmente; si no lo hace, aprovecha para sacar alguna cosa y dejársela a tus acompañantes (si alguien te ha llevado al aeropuerto), o reorganiza tu equipaje y practica cómo meterla y sacarla de la mejor forma posible.

Ponte o lleva en la mano la ropa abultada, ya sean botas de montaña, abrigos (aunque sea verano, lo podrás usar de almohada en el avión) o el sombrero para ir a la playa. También puedes llevar libros y otros complementos de viaje en tus manos (un truco clásico, pero que muchas veces olvidamos hasta que ya es muy tarde).

Procura formarte pronto en la puerta de embarque; si eres de los últimos en abordar y tienes problemas con tu maleta, tendrás poco o ningún tiempo para sacar o reordenar cosas y te harán pagar por documentarla.

Claro, durante tu viaje pudiste haber comprado infinidad de cosas y tal vez el problema será el trayecto de regreso; ve el lado positivo de las cosas, ¡tienes una excelente excusa para deshacerte de tu ropa vieja! Déjala en el hotel y contarás con ese espacio extra.

Si fuiste un maestro al empacar, tal vez te sobre espacio. ¡No caigas en la tentación de meter todo lo que dejaste fuera! Ya tienes lugar para guardar los regalitos y tendrás menos preocupaciones al cuidar menos objetos.

A empacar ¡y buen viaje!

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