Historia sobre rieles

Con más de 50 años de servicio conectando los estados de Chihuahua y Sinaloa, el Chihuahua-Pacífico (mejor conocido como “El Chepe”) es el único tren de pasajeros en México; viajar en él te permitirá perderte entre paisajes espectaculares y conocer algunas de las culturas que han poblado México desde siempre.

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Pero ¿qué es el Chepe?

Este tren constituye una de las obras maestras de la ingeniería mexicana, ya que para construirlo tardaron casi 90 años y se invirtieron USD$90 millones; el servicio fue abierto al público en 1961 para conectar el Océano Pacífico con Chihuahua (de allí su apodo: CH/Chihuahua + P/Pacífico = Che-Pe).

Cruza a bordo de él más de 100 túneles entre los cañones, lagunas y ríos de las Barrancas del Cobre (¡las cuales son 5 veces más grandes que la del famoso Cañón del Colorado!); el servicio recorre 652 kilómetros dos veces por día, todos los días del año, pasando a través de la Sierra Tarahumara y haciendo escala en las principales atracciones turísticas de la región, ¿listo para conocerlas?

Estación tras estación

Algo increíble del viaje en El Chepe es que puedes hacer escala y pasar la noche donde tú lo decidas. El orden de tu viaje puede Chihuahua – Los Mochis o viceversa.

Si decides hacerlo desde Chihuahua, debes abordar el tren a las seis de la mañana. De allí partirás hacia Cuauhtémoc, el hogar de la comunidad menonita más grande del mundo; si tienes tiempo, reserva un tour que te llevará hasta la cocina de una menonita, quien te preparará un refrigerio orgánico, delicioso y muy saludable, y además podrás conocer un poco más sobre su mística cultura visitando el Museo Menonita.

Continúa hacia Creel, un Pueblo Mágico que se recorre a pie; durante el invierno podrías vivir la experiencia de contemplar cómo el pasto amanece cubierto por una fina capa de escarcha, como si millones de diminutos diamantes se iluminaran a la luz del sol; disfruta de las tiendas de artesanías rarámuri que se encuentran cerca de la plaza y llévate increíbles souvenirs. Desde aquí también puedes tomar un tour hacia el Valle de las Ranas, el de los Hongos y el de los Monjes, que te sorprenderán con sus enormes piedras que semejan seres vivos (como tip, llévate dinero para comprarles objetos decorativos y accesorios a los indígenas, hermosos y a precios súper accesibles).

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Después conocerás el Pueblo Mágico de Batopilas, asentado en el fondo de las barrancas; es famoso por su historia minera y porque fue la segunda población en México en tener luz eléctrica (¿puedes imaginarte la vida antes de su invención? ¡Nosotros no!). La siguiente parada es Divisadero / Posada Barrancas; aquí encontrarás el Parque de Aventura Barrancas del Cobre, donde podrás subirte al Zip Rider, ¡la tirolesa más larga del mundo!, alcanzando una velocidad de hasta 135 km por hora. Si no te animas, toma el teleférico, camina por la barranca y diviértete a lo grande. Te recomendamos pasar otra noche aquí (más adelante te platicamos por qué).

Posteriormente encontrarás la estación Bahuichivo / Cerocahui; el pintoresco pueblito de Bahuichivo está rodeado de cascadas y valles y es el punto de partida para que visites el Cañón Urique (el más grande a lo largo de la ruta, con casi 2,000 metros de profundidad). Por su parte, el pueblo de Cerocahui espera que visites su misión jesuita de San Javier, el cerro del Gallego con unas vistas de la Sierra Tarahumara que te quitarán el aliento, y te ofrece excelentes opciones de ecoturismo.

Cambiando de estado

La estación de Témoris es la última parada dentro del estado de Chihuahua; los expertos dicen que es la parte más impresionante del viaje, con su sinfín de cañones, barrancos, túneles, cascadas, puentes y mucho más. Una vez en territorio sinaloense, el tren te llevará a El Fuerte, un Pueblo Mágico con hermosos edificios coloniales y un río en el que podrás pasear en lancha.

¡Y por fin El Chepe arriba a Los Mochis! Imperdonable no comer deliciosos mariscos, recorrer la Plazuela 27 de Septiembre, el famoso Jardín Botánico Benjamín Francis Johnston, y trasladarte a la Bahía de Topolobampo (donde podrás pasar un buen rato con el amistoso delfín Pechocho).

Clava el diente

La cocina chihuahense es mestiza y recibe influencias de los indígenas rarámuris (conocidos también como “tarahumaras”) y de los menonitas; cada estación se especializa en diversos platillos, así que mientras esperas a que el tren parta (¡mide tu tiempo para que no te deje!), es una buena opción bajar y disfrutar de platos como caldillos, elotes tatemados, langostinos, birria, queso menonita, gorditas rellenas y tesgüino (la bebida típica de la región, preparada a base de maíz fermentado).

Toma nota de los platillos chihuahenses más famosos, como los tamales de cabeza de puerco con orégano y chile colorado; los tacos de nata con jitomate y chile verde; las empanadas de carne molida con verduras y pasitas; las siempre deliciosas tortillas de harina y mucho, ¡mucho más!

Hospedaje único

En cada escala del tren encontrarás opciones de hospedaje, aunque hay algunas paradas que se salen de la norma y vale la pena vivirlas en persona.

En Creel, el Best Western The Lodge te transportará a un bosque donde las cabañas son calentadas por estufas de leña; el hotel boutique Copper Canyon Lodges de Batopilas te encantará por su arquitectura y amplias estancias de estilo victoriano (platica con su anfitrión, Martín Alcaraz, quien te contará la historia del hotel).

¿Quieres verte rodeado por montañas en el corazón de la sierra? Hospédate en el Hotel Misión Balderrama en Cerocahui, desde donde puedes visitar un antiguo viñedo. Ahora que si deseas estar a pocos metros del abismo, el Hotel Divisadero Barrancas te asombrará con sus vistas panorámicas y su decoración rústica (si sufres de vértigo, piénsalo dos veces, ¡aunque la experiencia vale la pena!).

¿Y qué tal dormir en el mismo sitio donde, según cuenta la leyenda, nació Don Diego de la Vega (mejor conocido como “el Zorro”)? Entonces reserva en el Hotel Posada de Hidalgo en el Fuerte.

¡A hacer maletas!

Si viajas en primavera, usa ropa ligera pero lleva suéter porque en las noches puede bajar la temperatura; eso sí, en invierno protégete bien con suéteres, chamarras, guantes, ropa térmica y bufandas, y vístete en capas para aguantar las heladas temperaturas que encontrarás.

El Chepe es un tren único en México, y una experiencia que debes vivir POR LO MENOS una vez. Contacta a tu agente de viajes, quien te ayudará a armar un viaje por las Barrancas del Cobre que jamás podrás olvidar.