Un pueblito para quedarse

¿Qué hace a un poblado merecedor del título “Pueblo Mágico”? Puede ser su arquitectura, artesanía, gastronomía, su gente, ¡o simplemente todo! Éste último es el caso de Tequisquiapan, Querétaro, que desde 2012 lo posee; sus angostas calles de adoquín, su paisaje de casitas de vivos colores contrastando con el azul de su cielo, su artesanía y la cultura que gira en torno al queso y el vino, te invitan a hospedarte por sus hoteles y haciendas. ¡Prepara la mochila!

El núcleo de su historia

Fundado en 1551, Tequisquiapan tomó su nombre de las raíces náhuatl Tequexquitl (tequezquite, algo que cura), Atl (agua) y Apan (lugar), así que significa “lugar de agua y tequezquite”.

Permaneció durante casi trescientos años como un poblado de mayoría indígena, lo que dictó gran parte de su arquitectura, sencilla y sin pretensiones; en el último siglo comenzó a ponerse de moda el uso de bóvedas, por las cuales la población es famosa en estos días.

Recorre sus calles impregnadas de ecos del pasado; comienza por la plaza principal “Miguel Hidalgo”, donde el paso de La Conquista se hace presente en sus portales, el quiosco del siglo XIX y la sobria Parroquia de Santa María de la Asunción, construida en estilo neoclásico en 1874 y con una hermosa fachada de cantera blanca.

Después vale la pena que te cruces al Museo del Queso y el Vino, donde podrás observar herramientas con las que se elaboraba este delicioso alimento en siglos pasados; además cuentan con tienda y restaurante para degustar desde una fresca panela hasta un cremoso queso de oveja añejado.

Continúa la caminata hasta llegar al Mercado de Artesanías ¡y prepárate!, porque una oda al tejido con varas de sauce, hoja de palma, mimbre y raíz de sabino desfilará ante tus ojos; los artesanos del lugar han perfeccionado su técnica y fabrican sombreros, canastos, bolsos y hasta muebles. También encontrarás tienditas que te ofrecen joyería de ópalo, mineral que abunda en la zona.

Mientras vas recorriendo el pueblo, no olvides cargar con tu cámara porque las casas con balcones, paredes y patios sombreados de bugambilias y más flores se prestan a lindas postales.

Para terminar de “peinar” el área, visita el Parque La Pila, ideal para hacer picnic por los antiguos ahuehuetes y sabinos que lo bordean. Su nombre se debe a que ahí construyeron en 1567 una enorme pila para almacenar toda el agua que fluía desde los manantiales cercanos; aún hoy podrás observar un pequeño acueducto en la zona.

Aventura con marro y pico

La paciencia es un atributo que hasta la naturaleza recompensa, y una prueba de ello está en la Mina “La Carbonera”; ubicada en la comunidad de La Trinidad (a cinco minutos de Tequisquiapan), de ella se extrae la piedra semipreciosa llamada ópalo.

Varios tour operadores ubicados en el centro de Tequis te ofrecen servicio de traslado para llegar al lugar; si prefieres ir en tu coche, éste debe ser 4×4 para llegar hasta la entrada de la mina, ya que el camino es un tanto accidentado.

Aunque en los alrededores del pueblo hay cerca de 40 minas, ésta es la más famosa; sus diversas cuevas te llevarán a mundos donde las piedras brutas de ópalo son visibles y la luminiscencia forma un increíble arcoíris, esto sumado a que verás de primera mano la forma en que trabajan los mineros. Será toda una experiencia el conocer cómo se ganan la vida estos pueblos desde hace más de dos siglos; más vale que vayas cómodo en tu vestimenta y consultes los horarios, ya que todos son matutinos, y lleva la cartera por si quieres aprovechar para comprar recuerditos.

Eleva la emoción

¿Eres amante de las alturas o, por qué no, buscas un entorno romántico para un día especial? Los vuelos en globo aerostático ya son toda una tradición en el destino. El único inconveniente sería si eres poco madrugador, ya que se elevan una vez al día ¡y es justo al amanecer!

Algunas empresas brindan este servicio y el precio por persona incluye el traslado al campo de despegue, el vuelo, el desayuno, un brindis abordo y el seguro; puedes volar en familia con hasta 10 personas, o en pareja (incluso tienen paquetes que incluyen las rosas y mantas de matrimonio o noviazgo, ¡así que a derramar miel!).

Asegúrate de ir abrigado y reservar con anticipación, ya que corres el riesgo de no tener lugar si tomas una decisión de último minuto.

¿Y si exploramos un poco?

Si ya estás en Querétaro, ¿por qué no escaparte a otros puntos de interés? Relativamente cerca encontrarás Bernal, otro Pueblo Mágico del estado, famoso por la Peña de Bernal, el tercer monolito natural más grande del mundo.

Aprovecha y párate en cada esquina para deleitarte con la exquisita comida del centro de México; desde una sopa de elote hasta un tamal de muerto (no te preocupes, se llaman así porque están hechos con maíz negro), un pollo almendrado o unos xoconostles, tus papilas tendrán un viaje por su cuenta.

Recuerda que Tequisquiapan está dentro de la Ruta del Queso y el Vino, así que puedes visitar las diferentes granjas donde se producen derivados lácteos artesanales como la Finca VAI, donde realizan catas de quesos, cursos y paseos por el rancho; también están cerca los viñedos de La Redonda o Freixenet, famosos en la región y donde puedes aprender de las variedades de uvas, procesos de fermentación, las barricas y más, ¡un verdadero agasajo culinario!

Saca la agenda

Hay ferias y eventos que hacen irresistible una visita, así que apunta aquéllas en las que vas a querer apartar tu lugar.

El Festival del Queso y el Vino se realiza a finales de mayo y principios de junio; celebra las vendimias y observa el corte de la vid, rodeado de mucha gastronomía y donde por supuesto abunda el queso de la región.

En las Fiestas patronales “Nuestra Señora de la Asunción” (el 15 de agosto) se vive una verdadera fiesta de pueblo, con los juegos mecánicos que no faltan y la verbena en honor a la patrona de Tequisquiapan.

El Festival del Globo se lleva a cabo en diciembre; las empresas encargadas de los vuelos elevan decenas de aparatos y generan un espectáculo aéreo que se complementa con cine al aire libre, música en vivo y más.

Revisa el mapa

Prepárate bien, para llegar desde Guadalajara a Tequisquiapan deberás manejar unas cinco horas; te recomendamos tomar la autopista a Ciudad de México, al llegar a Querétaro capital debes tomar la desviación a la carretera 45, de allí sigue la señalética que conduce al municipio.

Ya te platicamos algunos de los atractivos de este hermoso Pueblo Mágico, pero sólo tú puedes descubrir el resto de la historia. Así que ¡a viajar!