La pura vida

Costa Rica: bella desde sus ciudades y pueblos, con majestuosas playas y volcanes; con una amplia diversidad de microclimas que puedes disfrutar en un mismo día; hogar de los ticos y ticas, famosos por su hospitalidad y alegría. Este destino se ha posicionado en el primer lugar en el Índice de Planeta Feliz y es el más verde de los países del mundo, ¡bienvenido a Tiquicia!

¡Tierra a la vista!

En medio del Mar Caribe y el Océano Pacífico encontrarás esta “Pequeña Europa” (llamada así por la similitud de sus ciudades con las del Viejo Contienente), cuya cultura te sumergirá en una historia que data del siglo XVI.

Fue entonces cuando Cristóbal Colón desembarcó en Isla Uvita, a sólo tres kilómetros del actual Puerto Limón (la mayor ciudad del Caribe costarricense), y quedó prendado de los colgantes de oro y otros tesoros que lucían los indígenas; dicen que esta impresión lo llevó a darle a la región el nombre de Costa Rica (lástima que en el país no hay oro, ya que eran productos del trueque con Mesoamérica). Sin embargo, la falta de oro la suple con su enorme biodiversidad (es uno de los 20 países más ricos del mundo en este aspecto y alberga al 4% de las especies vivas del planeta) y gran calidad de vida (el tercer lugar en Latinoamérica y el segundo en cuanto al Índice de Competitividad Global, sólo después de Chile)… bueno, ¡hasta su lengua es rica! En el país se habla español, inglés, francés y varios dialectos indígenas.

Capital cultural

Puedes recorrer el país de este a oeste en un solo día, y en tu camino encontrarás experiencias que en pocos lugares podrás repetir, ¡trata de vivirlas todas!

La capital San José es una de las más jóvenes y progresivas de Latinoamérica en términos de arte, arquitectura y comercio. Camina por sus calles y admira las parvadas de pericos y cacatúas que vuelan libres y se posan en la reja del Teatro y Museo Nacional, en pleno centro, que aparte de albergar las mejores obras y conciertos de música culta del país, es una joya arquitectónica en sí misma.

Visita su famoso Museo del Oro Precolombino, en el corazón de la ciudad y sede de las Colecciones del Banco Central de Costa Rica; el Mercado Nacional de Artesanías, donde podrás comprar recuerdos para tus seres queridos; el Museo del Jade, con una amplia colección arqueológica de artefactos de cerámica, hueso, madera, conchas y piedras; y el Parque Metropolitano La Sabana, con su parque urbano y zona deportiva, cultural y recreativa de 72 hectáreas, lo que lo convierte en el área pública más grande de la capital.

Regiones felices

El país entero es un cuerno de la abundancia; sus sinuosas carreteras bordeadas de cafetales y cacaotales relajan la vista, y tienes playas a elegir tanto en el Pacífico como en el Caribe. Sin embargo, no todo son sol y arena, ya que algunos de sus atractivos más increíbles se encuentran inmersos en la selva o arriba de los montes.

Parque Nacional Volcán Arenal. Localizado en la cordillera de Tilarán, está conformado principalmente por dos cerros: el Volcán Arenal y el Cerro Chato; es conocido por sus aguas termales (en el pueblo de La Fortuna) y puntos estratégicos para observar la actividad volcánica, así como la abundante fauna del bosque lluvioso.

El Volcán Poás es considerado una de las maravillas naturales del país, y el parque que lo cobija es el más visitado a nivel nacional; las erupciones en el cráter principal y la belleza de la Laguna Botos (dentro de uno de sus cráteres secundarios) hacen del viaje una experiencia única. Si te da hambre, visita los cultivos de fresas que siembran el camino al volcán.

Parque Nacional Corcovado y Bahía Drake. Localizado en la Península de Osa, es uno de los lugares con más biodiversidad del planeta; junto con Bahía Drake, esta región se ha convertido en un punto caliente para el ecoturismo.

En la cordillera de Guanacaste, entre las provincias de Alajuela y Guanacaste, encontrarás el Parque Nacional Volcán Tenorio, compuesto de varios conos y cráteres, así como el río Celeste, que debe su fama a las intensas tonalidades turquesas de sus aguas termales; estarás en la zona de conservación más rica en biodiversidad, el Área de Conservación Arenal Tempisque.

Llega hasta la Reserva de Bosque Nuboso de Monteverde; envuelta en esponjosas nubes, esta impresionante reserva tiene un aire único gracias a la selva de montaña donde la humedad suele ser del 100%; Monteverde es el hogar de más de 3,000 especies de animales y plantas.

Parque Nacional Manuel Antonio. Esta área de conservación natural en el cantón de Quepos, provincia de Puntarenas, fue seleccionada como uno de los 12 parques más bellos del mundo; con sus impresionantes playas tropicales, una increíble variedad de vida silvestre y rica vegetación, este parque es uno de los atractivos turísticos más populares de todo el país.

Sus playas son ideales para la pesca, bucear y hacer surf; hay lugares para lanzarte en tirolesa sobre la selva tropical; y si eres amante de la naturaleza, observa más de 800 especies de aves (es la Capital Mundial del Colibrí, con 52 especies nativas), guacamayas, tucanes y esquivos quetzales. Además, es hogar del 10% de las especies de mariposas en el mundo, y mil especies de hermosas orquídeas.

Encuentro de sabores

La cocina criolla costarricense mezcla lo que se cocinaba en el comal precolombino con la olla española, más el aporte creativo de las culturas africana e italiana.

No puedes dejar de probar el casado (frijoles, arroz con pimientos, plátanos fritos, ensalada de col y carne asada); el gallo pinto (arroz y frijoles, huevos, carne picada, plátanos fritos y tortillas), ideal para desayunar, comer o cenar; la olla de carne, que contiene yuca, chayote, camote, carnes variadas, elote y muchos ingredientes más; el pejibaye (frutos de una palma regional), cocido con azúcar y hueso de res; las chorreadas (pan de maíz dulce); y el chifrijo, una combinación de chicharrón de cerdo, arroz, frijoles y chimichurri.

De postre pide un delicioso arroz con leche; prestiños (harina de trigo frita acompañada de la tradicional miel de tapa); empanadas de chiverre (masa de pan rellena de chiverre, vegetal similar al chayote); y acompaña tu comida con café cosechado en el país, chan (una bebida hecha con semilla de chan, similar a la chía) y jugos naturales con agua o leche.

Alegría regional

La felicidad del tico se trasluce en sus festividades, que abarcan todo el año. Como en enero, cuando celebran la Fiesta de Palmares, con comidas, carnaval, carreras y más; los rodeos en la Fiesta de la Santa Cruz; las Fiestas de Alajuelita, en honor al Cristo Negro de Esquipulas. En febrero celebra la Fiesta de los Diablitos cerca de Curré, uno de sus pocos festivales indígenas; las procesiones de San Pedro y San Pablo en junio; el Carnaval del Día de las Culturas en octubre; y el Día de los Muertos en noviembre, entre muchas más.

Un destino que satisfará cualquier tipo de personalidad, de belleza impresionante, estabilidad social y política, alto nivel educativo y sobre todo, una población que te recibirá con sus cálidos brazos abiertos, ¡en Costa Rica vivirás una experiencia inolvidable!

¡Pura vida!” es una frase célebre de los ticos; úsala para saludar, despedirte, decir “gracias”, “bien” o “¿cómo estás?”.