Más que sol para tu próximo escape

Cuando el verano se acerca, el cuerpo pide playa ¡y para qué limitarse!, si el mundo nos regala cinco océanos y casi una centena de mares para explorar. Formaciones rocosas geométricas, arena con una amplia gama de colores y hasta luces fluorescentes nocturnas, éstas son algunas de las cualidades de ciertas playas increíbles en Asia, Europa y América; no dudes en añadir estos destinos a tu itinerario si tus vacaciones de ensueño vienen acompañadas de olas y brisa marina.

Apaga las luces y empieza a brillar

Como si se tratara de una película de James Cameron, Holbox (isla ubicada al norte de Quintana Roo) se llena de luces fluorescentes durante las noches de julio a enero; éste es un fenómeno natural conocido como bioluminiscencia, creado por microorganismos que son capaces de generar luz propia.

Durante las noches hay tours que llevan a las zonas donde se produce el fenómeno; sentirás que la magia sucede en cuanto tu cuerpo toca el agua y la luz comienza a desprenderse, no sabes si de ti o del agua. Otra razón para visitarla es que esta isla es hogar del tiburón ballena y cientos de flamencos que posan entre su blanquecina arena y aguas color turquesa.

El tip: partiendo de Cancún, puedes llegar por la carretera libre 180 hacia Mérida y tomar la desviación al pueblo de Chiquilá; también hay autobuses que llevan directo al poblado. Una vez ahí, toma el ferry que cruza a la isla.

Gigantes petrificados

Al norte de Islandia, justo en la costa del poblado de Antrim, encuentras Giants Causeway Beach o “La Playa de La Calzada del Gigante”; sus riscos perfectamente hexagonales son producto de una explosión volcánica de hace más de 60 mil años y son consideradas por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad.

Sus bellas catedrales de piedra dan vida a leyendas, como la de dos gigantes que habitaban el lugar, uno escocés y otro irlandés, y que al llevarse tan mal se aventaban piedras, dando vida a sus columnas de 12 metros de altura y hasta 25 de ancho.

El tip: en sus cinco kilómetros de costa hay columnas populares por sus formas, ideales para tomarse fotos; las que no deben faltar en tu álbum son Las Chimeneas, el Órgano del Gigante y La Bota del Gigante.

Cristalina formación

Dicen que el tiempo y el vaivén de las olas lo transforman todo, y para prueba de ello esta Ussuri Bay. Esta playa en Vladivostok, Rusia, fue durante la época Soviética un vertedero de envases de cristal; botellas de diversas formas y colores de vino de mesa y vodka fueron a parar al lugar, que por años fue considerado por locales como un sitio peligroso.

Con el paso de las décadas la naturaleza hizo su función y convirtió los trozos de cristal en pequeñas piedras caleidoscópicas que durante el verano brillan con múltiples colores, contrastando con la negra arena volcánica, y en el invierno con la blanca nieve.

El tip: una actividad predilecta de los turistas que visitan esta playa es recolectar “piedras de cristal” y formar figuras o mandalas, del mismo tono o en degradados, ¡y es que no te imaginas la gama de colores que hay!

Olas color de rosa

Las playas color rosa no son producto de un cuento de hadas, ¡sí existen! Y están ubicadas en las Bahamas, justo en Harbour Island; sus casi cinco kilómetros de playa son de arena color rosa. Esto se debe a las partículas de corales que tras milenios se han erosionado y pigmentan la arena de este color.

No creas que la playa es de un rosa fucsia; la magia está en los rayos del sol, dependiendo de su ángulo e intensidad tomará una tonalidad de rosa, a veces muy suave y otras intensa. El plus es que el lugar no está explotado en infraestructura así que la calma reina junto con los múltiples arrecifes que podrás explorar.

El tip: para estar en Harbour, debes llegar primero a la isla de Eleuthera y tomar un taxi acuático a su parte norte.

Bahía eclipsada

La actividad volcánica que envuelve a Hawái lo dota de vegetación y fauna irrepetible; esto se comprueba en Honokalani Beach, ubicada en el parque estatal de Wai’anapanapa, en el condado de Maui, donde la arena es ¡completamente negra! Y es que la lava al enfriarse rápidamente, regala este color a sus playas y una textura de pequeñas y finas piedras.

La oscuridad de su arena contrasta con el turquesa de su mar y los ductos submarinos de lava que rodean la bahía, así como las cuevas en tierra y mar, que complementan esta experiencia única.

El tip: dentro de la reserva te pueden facilitar el realizar picnic o actividades acuáticas para que observes toda la fauna marina que habita la zona.

Otro mundo

Una playa custodiada por dos montañas de piedra caliza y un verdor selvático son lo primero que tus ojos ven al visitar El Nido, ubicada en la Isla Palawan, Filipinas; las formaciones geológicas que la rodean hacen sentir a cualquiera entre gigantes, para después relajarse con lo cristalino de sus aguas y la blancura de su arena.

Entre sus playas que parecen canales te encontrarás cientos de arrecifes con una diversidad de peces dignos de hacer esnórquel, además de opciones de hospedaje completamente ecológicas.

El tip: existen dos formas de llegar a El Nido, una es vía aérea y la otra marítima; para ambas hay salidas diarias desde Manila, vía que muchos turistas eligen.