Dime que mamá tienes y te diré qué viaje quiere…

A la mujer que nos dio la vida se le consiente todo el año, pero ¿por qué no aprovechar su mes para planear una escapada hecha a su medida?

Primero debes pensar con qué actividades tu mamá brinca de emoción ¿al comer, visitar un museo, salir de caminata, ir a una clase de yoga? Si ya lo tienes definido, sigue estas sugerencias que se adaptan a la personalidad de cada mamá y te aseguramos sonrisas y abrazos de felicidad.

¡Mi mamá es Indiana Jones!

Si desde pequeño tu mamá te enseñó a apreciar la naturaleza y aún conserva ese espíritu, Chiapas es el lugar perfecto para llevarla. Sus ruinas arqueológicas como Palenque y Bonampak la dejarán pasmada por estar inmersas entre la selva y la exactitud de su arquitectura prehispánica.

Chiapas pueden vivirlo con mochila en hombro o si no quieren ser tan extremos, su infraestructura es ideal para quedarse en el pintoresco San Cristóbal de las Casas y tomar tours que los lleven a las Cascadas de Agua Azul, Lagos de Montebello y El Chiflón; los verdes selváticos con los azules turquesa del agua son para no creerlo.

Una parada que no deben dejar pasar es la Selva Lacandona. Hagan senderismo y observen monos, aves y una fauna exquisita, además podrán dormir en una de las cabañas ecológicas situadas a la orilla del río.

Mamá se ha comido mi plato…

Si por herencia tu mamá es de buen diente, entonces la capital mundial de la gastronomía, Lima, Perú es para ella. Ceviches, ají, causa limeña y el pisco (aguardiente de uva) son sólo un poco de lo que deberá probar.

Si lo suyo es comer en lo mejores restaurantes, sus paradas obligadas deben ser: Astrid & Gastón, ubicado en el barrio de San Isidro y con creaciones de Gastón Acurio, chef impulsor de la gastronomía peruana y Central, ubicado en el puesto número cinco de los 50 Mejores Restaurantes de Latinoamérica y dirigido por el chef Virgilio Martínez, innovador entre las raíces de Perú y las técnicas contemporáneas.

Sus consejos se acompañan de cultura

Si las historias que tú mamá te ha contado las ha vivido entre museos, monumentos o lugares históricos, ¡ella es toda una intelectual! Y qué mejor regalo que llevarla a la capital cultural de México: Guanajuato.

Cada recoveco tiene algo que contar, desde la cuna de la Independencia, casas de artistas como Jorge Negrete y Diego Rivera, hasta sus estudiantinas que cantan las leyendas que albergan sus 3,200 callejones. Además, a unos pasos tienes minas, museos de momias y el pueblo de San Miguel de Allende, ¡le va a encantar!

Respira hondo y conecta tu interior

Si a tu mamá nunca se le dio la “chancla voladora”, pero siempre te tranquilizaba con sus actos y palabras, ¡tienes una mamá zen!

Ellas gustan del yoga, la meditación o toda aquella actividad que las haga conectar con su interior y la tranquilidad. Respira profundo y llévala a la India; En la ciudad de Varanasi, también conocida como Benarés, se va a conectar con el hinduismo y su forma de vida, así que no duden en caminar por el río Ganges y observar o practicar la meditación y la decena de rituales místicos que lo bordean. Los templos y mezquitas también deberán ser una parada en este viaje espiritual.