La tierra de la vid

Hay lugares que te cautivan por el famoso “tienen un no sé qué”; sin embargo, al visitar Valle de Guadalupe, Ensenada, te bastarán unas horas para descubrir su porqué.

Desde el año pasado la región fue declarada como Capital del Vino Mexicano, ya que el 90% de la producción de vino de mesa nacional se concentra en este destino y los que lo rodean, conformando un oasis de casas vinícolas (alrededor de 100), donde las uvas, las catas y la cocina Baja Med se reúnen en un solo lugar, ¿acaso no empiezas a suspirar?

Enoturismo en su esplendor

Los conocedores del vino saben que ir a Valle de Guadalupe es entrar en contacto directo con la producción del vino; enólogos, viticultores y propietarios de haciendas abren las puertas de sus casas y bodegas para fomentar esta cultura.

¿Eres neófito en el tema vinícola? Ten por seguro que eso va a terminar al pisar estas tierras, pues las catas que ofrecen te ayudarán a diferenciar el básico vino tinto del blanco, a reconocer cepas como el Chardonnay, Merlot, Cabernet Sauvignon y más.

Dicen que el mejor vino es el que más te gusta y esta regla también aplica a la hora de recomendar una bodega, y si hay que hablar de obligadas, las sugerencias son las siguientes:

Monte Xanic: esta bodega con más de tres décadas de historia ha sido pionera en los procesos de hacer vino en México y desde hace dos años, muestra una evolución tanto en el campo como en la vinificación. Además, sus vinos son de los más premiados a nivel nacional e internacional.

Viñas de Garza: ubicada en el kilómetro 87 de Valle de Guadalupe, esta vinícola emana el trabajo de toda una familia. Desde el trabajo en campo, la enología y hasta las propias instalaciones han sido construidas por su propietario Amado Garza y familia. Catas, visitas a campo y a las salas de añejamiento es un poco de lo que podrás hacer en el lugar.

Casa de piedra: es uno de los proyectos del principal impulsor del Valle de Guadalupe, el enólogo Hugo D’ Acosta. Visitar sus viñedos de Tempranillo o Cabernet Sauvignon es darte cuenta de todo el cuidado que se realiza durante los 365 días del año para obtener la mejor uva, ya que entre viticultores hay un lema: “con mala uva no puede hacerse buen vino”.

 La mesa y la cama no deben faltar

Ya estando por Valle de Guadalupe, te será imposible no seguir la Ruta del Vino que se extiende por 25 kilómetros hasta llegar a Tecate, así que es mejor dedicarle tiempo. Además, para quedarte a dormir hay una gran oferta de hoteles boutique disponibles, la mayoría atendidos por los propios dueños.

Tal es el caso de Viñas de Garza, que cuentan con habitaciones propias o Hacienda Guadalupe, así como otras ofertas para toda la familia.

Pero entre tanto líquido la comida debe bailar el mismo vals, ¿y adivina qué? son una armonía que harán danzar tu paladar. La cocina Baja Med es de las más reconocidas en el país por la frescura de sus mariscos y sus fusiones únicas, en el camino podrás encontrar desde la auténtica cocina de autor en Deckman’s en el Mogor, Laja o Altozano, hasta la famosa Cocina de Doña Esthela o el aclamado restaurante en listas de alta cocina Corazón de Tierra, ¡es todo un agasajo!

Visítala en su apogeo

En el Valle de Guadalupe se realizan diversas fiestas que son todo un folclor, pero hay dos que te dejarán con ganas de volver: el Festival de las Conchas y el Vino Nuevo, así como las Fiestas de la Vendimia.

El primero se realiza entre el mes de abril y mayo, sacando a relucir los mejores maridajes de las conchas que se obtienen de su mar con vinos en su mayoría blancos y rosados, además de conferencias y catas que sacan tus dotes más sibaritas.

Y la fiesta más esperada del año, las Fiestas de La Vendimia, se viven durante 15 días como una celebración por la cosecha de la vid, momento en el que se puede observar el corte del fruto que pasará a ser vinificado. Hay una serie de rituales que mezclan los orígenes griegos de esta festividad con el folclor mexicano, que no se deben perder.

Conferencias, catas, tours enológicos, verbenas, conciertos y hasta concursos de paellas se viven intensamente en estos días ¿Y sabías qué Ensenada y sus valles reciben hasta 100 mil visitantes en estas fechas?

Si quieres consultar el calendario y actividades de este año (que por cierto van de finales de julio hasta mediados de agosto) consulta  www.fiestasdelavendimia.com.

¡En Valle de Guadalupe te convertirás en un amante del vino!