Santa María del oro

¿Sabías que hasta el siglo XVI, el nombre oficial del pueblo era Santa María de Acuitapilco? La explotación de minas de oro en los alrededores le dio su nombre actual.

Cierra los ojos y visualiza una delgada carretera, rodeada de frondosos árboles; tomas una curva y aparece frente a ti una laguna incrustada en un cráter volcánico, ¿lo imaginas? Este paraje es real y se llama Santa María del Oro, Nayarit. ¡Conoce más de esta laguna que se ubica a dos horas de Guadalajara!

Acuática ficción

Hay lugares que están llenos de leyendas; uno de ellos es la laguna de Santa María del Oro, pues cuentan que es producto de las lágrimas de dos jóvenes de tribus distintas que, al enamorarse y ser descubiertos, fueron amarrados uno frente al otro, de forma que podían estar cerca pero jamás tocarse; fueron tantas las lágrimas vertidas que se formó esta laguna.

Otro mito que la envuelve es que, al ser el cráter de un volcán, jamás se le ha encontrado profundidad, así que… ¡tal vez conecte con el centro de la Tierra! También se cuenta entre los que la han visitado desde pequeños, que tal vez habita en ella un monstruo acuático (al crecer se dan cuenta de que éste fue un relato de sus padres para que no se adentraran en lo profundo).

Y otro dato curioso del lugar que parece ficción, ¡pero es una absoluta verdad!, es el cambio de colores del azul turquesa al verde esmeralda, que puedes apreciar dependiendo de la temporada, debido al grado alcalino y riqueza en minerales que posee.

Realidades en su vaivén

Una vez contado el misticismo, aterricemos en su ubicación y las actividades que podrás realizar allí. A la laguna sólo puedes llegar por vía terrestre, y deberás recorrer 10 kilómetros desde la cabecera municipal del mismo nombre. Desde Guadalajara puedes tomar la autopista a Tepic; justo en la tercera caseta está la desviación al pueblo, una vez ahí avanza 15 minutos entre la Sierra Madre Occidental para encontrarte de frente con el cuerpo de agua. Ahora, si no traes coche, llega a Tepic y toma una de las combis (tipo sprinter) que salen del centro de la ciudad hacia el lugar.

Comienza con la vista

Al ser una laguna enclavada en el cráter de un volcán, antes de descender hasta su orilla vas a encontrarte con diversos miradores donde la parada es obligatoria para tomarte la foto panorámica y apreciar el contraste del verde del bosque con el azul del agua.

La laguna es un Parque Nacional, debido a la riqueza de flora y fauna que habitan en él (desde hermosas aves multicolores hasta venados o incluso tigrillos); en su terreno podrás practicar senderismo, rappel, visitar pozos de aguas termales e incluso practicar kayak o paddleboard.

Si vas en familia, hay paseos en lancha (grupales o privados) que te llevan a recorrer la circunferencia de la laguna, y como sus aguas son tranquilas es ideal para chicos y grandes.

Ya andando por allí, date una escapada a las cascadas de Acuitapilco, se encuentran muy cerca de la laguna y te regalarán una vista y unos momentos de relajación que no querrás perderte. Si andas de ánimo cultural, ¿por qué no tomar carretera de nuevo y visitar la zona arqueológica de Ixtlán del Río? Conocida como Los Toriles, se encuentra a 45 minutos y aunque es pequeña en tamaño, su valor radica en ser de las pocas construcciones circulares prehispánicas del área Mesoamericana.

¿Y si nos quedamos todo el fin?

La tranquilidad del lugar, su riqueza ecoturística y su belleza natural hacen que un día en Santa María del Oro no sea suficiente, así que el lugar cuenta con opciones de hospedaje para todo tipo de bolsillos y gustos, desde su área de camping para aquéllos que busquen una noche entre las estrellas y contacto directo con la naturaleza, hasta un exclusivo resort donde te consentirán de pies a cabeza.

Algunas opciones de alojamiento son el Santa María Resort (www.santamariaresort.com.mx), con cabañas y habitaciones, alberca a orilla de la laguna y decenas de actividades recreativas; Yemaya Adventure Club (www.yemayaclub.com), ideal para los que desean un ambiente jovial y Koala Bungalows y Trailer Park (www.koalabungalows.com), para aquéllos que sólo buscan un buen lugar para dormir.

Conquista al paladar

Si le preguntas a un nayarita: “¿qué se puede comer en Santa María del Oro?”, verás que su respuesta sin dudar ni un segundo será: ¡chicharrón de pescado! Este plato típico de la localidad se ha ganado a pulso su fama, pues no hay restaurante en la ribera de la laguna donde no se sirva este crujiente platillo; la preparación a base de tilapia (pez que abunda en sus aguas) se presenta en pequeños cuadros, empanizada y frita con manteca o aceite y acompañada de ensalada, una buena salsa de molcajete, frijoles y una “tanda” de tortillas para que se arme la taquiza. ¡Pero esto no lo es todo! El pescado frito y empanizado también está a la orden del día; y si lo que quieres es una experiencia más ácida y picante, los aguachiles y ceviches son para repetir, ¿a poco no se te antojó?

Lo mejor de Santa María del Oro es que, por la cantidad de restaurantes que tiene, encontrarás uno abierto los siete días de la semana, los 365 días del año; todos son atendidos por familias y tienen un ambiente propio para todas las edades. ¡Eso sí!, considera que en fines de semana y puentes debes ir con tiempo, pues su ocupación está al 100 por ciento.

Y no olvides un último dato: sus fiestas patronales se realizan en mayo, así que si quieres conocer todo su folclore, ¡te recomendamos esas fechas!

Después de todo lo que te hemos contado de Santa María del Oro, ¡es difícil que te resistas a escaparte al menos un fin de semana!