El color del espíritu texano es amarillo

¡Vaya título peculiar!, ¿no? Pero aunque no lo creas, Amarillo es el nombre de la mayor ciudad del norte de Texas; con cañones, días con deliciosa temperatura, Cadillacs artísticos, grandes ranchos, jugosa carne y magníficos paisajes que adornan la famosa Ruta 66, Amarillo es todo un sueño para los amantes del Lejano Oeste. ¿Botas y tejana listas?

Más que una ruta

Durante cientos de años, Amarillo ha sido un importante centro de mercado ganadero y transporte, gracias a su ubicación en la zona conocida como la Saliente de Texas o Texas Panhandle. Según la historia, en 1786 una carretera que unía a Santa Fe, Nuevo México, y San Antonio, Texas, atravesó Amarillo; en 1880, el pueblo abrió una estación del ferrocarril que unía a Dallas y Fort Worth. Y hacia 1920, se estableció como parada oficial en la famosa Ruta 66 de EE.UU. (de hecho, Amarillo es mencionada en la canción Get Your Kicks on Route 66, popularizada por el jazzista Nat King Cole).

Hoy, Amarillo sigue siendo un deleite visual con su nostálgica belleza, su diversidad biológica y deliciosa gastronomía, así como propuestas culturales que no querrás perderte.

Algunos dicen que Amarillo debe su nombre al color de las orillas del lago Amarillo; otros afirman que se debe a las flores de los cactus nativos de esta región desértica, ¿tú por cuál explicación votas?

Con la velocidad en la sangre

Imagina ir conduciendo con la ventanilla abajo, un buen sombrero, lentes oscuros y tu banda favorita acompañándote; de repente, el desierto se pinta de color cuando una fila de radiantes automóviles aparece de la nada; “¿qué podrá ser?”, te preguntas, y un letrero te responde: Cadillac Ranch. Estás ante una obra de arte urbano del grupo de artistas Ant Farm, quienes crearon esta instalación con 10 Cadillacs parcialmente enterrados y apuntando sus cajuelas hacia el cielo. Sé parte de la tradición y compra un bote de spray para grafitear los coches, ¡no te preocupes, no regañarán! Pintan periódicamente los autos en color base para que otros visitantes puedan seguir dejando su huella. ¡Ojo! Su ubicación actual no es la original, fue movida cuando se eliminó la Ruta 66 de su trazado.

Sigue calentando motores al visitar los museos RV Museum y Bill’s Backyard Classics. El primero es una colección de casas rodantes que presumen de su kilometraje, diseño, historia e incluso apariciones en películas; el segundo posee una colección de más de 130 autos clásicos de marcas icónicas como Lincoln, Chevrolet, Ford y más, estacionados en salones techados y al aire libre.

El Gran Cañón de Texas

Si le preguntaras a un habitante de Amarillo sobre la mayor atracción del lugar, indudablemente te respondería: Palo Duron Canyon, el segundo cañón más grande de EE.UU., justo detrás del archiconocido Gran Cañón del Colorado.

Miradores a 300 metros sobre el suelo, capas de roca de múltiples colores, coyotes, tarántulas, cuevas e incluso algún apache perdido (aunque esto último será más difícil), son algunas de las cosas que te podrás encontrar paseando dentro de la inmensidad de este enclave, uno de los parques naturales más excepcionales de los EE.UU. Es muy sencillo llegar, pues puedes bajar por carretera hasta la base, desde donde podrás comenzar a explorar el interior sin haberte cansado.

Sorpréndete con fantásticas formaciones rocosas que podrás observar desde sus diferentes senderos para peatones, ciclistas o caballos (que alquilan en el parque), y sácale provecho a tu aventura silvestre quedándote a acampar. Antes de iniciar tu recorrido, no olvides pedir un mapa que te indique los senderos y puntos de interés, y te recomendamos bañarte en bloqueador, cargar con agua para beber, víveres y un sombrero.

De todo un poco

Si bien Amarillo es famosa por sus vaqueros, sus extensos ranchos de ganado y paisajes monocromáticos, también es una zona caliente para el arte. Si quieres disfrutar de una de las mejores colecciones de arte y objetos del Viejo Oeste, acude al Museo Histórico Panhandle-Plains; ¿qué tal ver una obra en Amarillo Little Theatre, uno de los teatros más viejos del país? Hablando de teatro, no te pierdas el musical Texas, espectáculo en el que conocerás el pasado del Estado de la Estrella Solitaria a través de las luchas de los primeros colonos, vaqueros y nativos americanos (este año el show está de fiesta por su cincuenta aniversario, celebra con ellos en el Pioneer Amphitheater, en el parque estatal del Cañón de Palo Duro).

Alma vaquera

Si tienes la oportunidad, acude a una subasta de ganado y mézclate con verdaderos vaqueros, o deslúmbrate con los hermosos jardines botánicos que aquí y allá surgen como pequeños oasis; y si viajas con niños, dale una salida a su energía con los toboganes, montañas rusas y más atracciones de Wonderland Park

Cierra el día con un paseo por Boots & Jeans Store, tienda especializada en artículos típicos de vaqueros; aunque no es para turistas, vale la pena conocer los objetos empleados en este oficio y podrías comprar unos cuernos de toro para adornar el frente de tu coche.

¿Hambre?

Tras tanta actividad, toca llenar el tanque; te recomendamos ponerte en manos de los expertos de The Big Texan Steak Ranch, famosísimo restaurante fundado en los 60’s y especializado en bistecs. Debes llegar con hambre, el fundador Bob Lee impuso hace años un reto: cómete su platillo “El rey de Texas”, una porción de nada más y nada menos que ¡2 kilos de carne! en menos de una hora (con todo y guarniciones); si lo logras, la cena será gratis, y si rompes el récord de tiempo, aparecerás en el muro de ganadores… pero no te confíes, deberás vencer a la campeona Molly Schuyler, quien completó el reto ¡en 4 minutos con 18 segundos!

Brinda con una cerveza artesanal y juega maquinitas con los locales; y aprovecha su servicio gratuito de limusinas, que te recogerán en tu hotel y te regresarán sano y salvo cuando termine la comilona (un gran gesto que el “mal del puerco” seguro agradecerá).

¡Pero espera! También debes conocer el icónico Midpoint Café, un restaurante y tienda de antigüedades exactamente en el punto medio de la Ruta 66 entre Los Ángeles y Chicago; en este sitio encontrarás un nostálgico menú de desayunos, hamburguesas y postres caseros de crujiente corteza.

Acomoda tu silla de montar y prepara el caballo, en Amarillo encontrarás una aventura que te hará gritar ¡Yijaaaa!