MÉXICO EN LOS HUESOS

Del 28 de octubre al 2 de noviembre, en México se celebra el Día de Muertos; esta tradición que combina elementos de la cultura prehispánica y la religión católica
es considerada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad según la UNESCO. Con el paso del tiempo ha adquirido personalidad propia en las diferentes regiones
donde se festeja, pero ¡eso sí!, siempre con una característica en común: honrar a los muertos glorificando la vida.

Existen muchos lugares donde puedes celebrar esta hermosa tradición mexicana; hoy te compartimos tres que destacan por su originalidad, ¡descúbrelos!

EL PUEBLO DE LOS ALTARES

Todo buen mexicano sabe que un elemento fundamental del Día de Muertos son los altares; un lugar que sabe mucho del tema es Huaquechula, población indígena
ubicada entre la Sierra Mixteca y el volcán Popocatépetl, a 56 km de Puebla.

Este enigmático sitio (considerado desde 1997 como Patrimonio Cultural del estado) destaca por su historia, sus monolitos prehispánicos y el impresionante ex-convento renacentista de San Martín, del siglo XVI (en remodelación tras el sismo del pasado 19 de septiembre, por lo que te pedimos ser cuidadoso y respetuoso durante tu visita).

Del 28 de octubre al 2 de noviembre, el lugar es famoso por los monumentales altares llenos de metáforas que se instalan dentro de las casas para celebrar el regreso de sus difuntos. Sus calles se llenan de colores, flores de cempasúchil, olor a incienso y a pan de muerto; los artesanos preparan alfeñiques (animalitos de azúcar) y las familias cocinan pollo con mole y chocolate de agua para ofrecer a los visitantes que deseen convivir con el alma de sus difuntos.

Los habitantes distribuyen la exhibición de ofrendas dependiendo de las causas y edad en la que las personas murieron: el 28 de octubre (día de San Simón, dedicado
a quienes murieron por accidente); el 31 de octubre (para los infantes fallecidos); el 1 de noviembre (Día de los Todos los Santos); y el 2 de noviembre (Día de los Fieles Difuntos). Asimismo, los altares son clasificados en tres ofrendas: nueva (quienes murieron hace menos de dos años), vieja (quienes fallecieron dos años atrás o más) y ánima sola (altarcitos a escala en los espacios públicos, para honrar a aquéllos que no tienen quién les recuerde).

La Casa de la Cultura organiza recorridos por las casas para apreciar los altares; recuerda ser muy respetuoso de esta tradición y, si es posible, llevar velas y dejarlas en cada altar que visites (¡los familiares del fallecido lo apreciarán!).

Por cierto, del 31 de octubre al 5 de noviembre se llevará a cabo primer festival Feria de los Muertos, donde podrás disfrutar de música, danza, artes populares, gastronomía y más, ¡apúntate!

LA DANZA DE LA MUERTE

El Xantolo (palabra derivada del latín sanctorum, que significa “de los santos”) es una de las más importantes celebraciones de la zona de la Huasteca Potosina, donde el baile y los altares te darán siempre la bienvenida.

La fiesta dura seis días; sin embargo, el 1 y 2 de noviembre ocurre la sagrada comunión de vivos y muertos, aprovechando para pedir por mejores cosechas y agradecer los favores recibidos. Para las comunidades indígenas nahuas, teenek y pame, el Xantolo es también momento para demostrar su hospitalidad con los visitantes.

A donde vayas encontrarás arcos (representando la entrada al cielo y cuyos extremos significan las diferentes etapas del hombre), altares adornados con cempasúchil, papel picado, velas, imágenes y platillos como los famosos zacahuiles (enormes tamales rellenos de carne de cerdo y pollo).

El 1 de noviembre, participa en la velación y consagración de los altares y convive toda la noche mientras los teenek tocan música tradicional para la Danza de la Malinche. El día 2, las comunidades nahuas llevar ofrendas a los panteones y adornan sus tumbas.

No puedes perderte el baile de los huehues (o “ancianos”) en San Martín Chalchicuautla, quienes con máscaras y disfraces danzan por las calles para honrar a los que ya se fueron. Viaja también a Axtla de Terrazas, más específicamente en el barrio del Cuayo, donde el 31 de octubre las familias se reúnen para velar a sus muertos y hacer un cambio de mando del panteón entre fuegos artificiales, quemas de toritos y ofrendas. En Aquismón celebran la Carrera de los Muertos y un desfile de catrinas; y en Xilitla, la festividad incluye actividades culturales y una procesión de calaveras con rumbo al panteón municipal.

Si bien puedes integrarte a las danzas, la tradición dice que al hacerlo te comprometes a acudir a la celebración durante siete años seguidos. ¿Aceptas el reto?

LA SOFISTICADA HUESUDA

En tierras hidrocálidas, el Día de Muertos se enfoca en celebrar a la figura de esta festividad: La Catrina.

Vamos aclarando, si bien fue el pintor mexicano Diego Rivera quien inmortalizó en un mural la figura de la Muerte, fue el grabador, ilustrador y caricaturista aguascalentense José Guadalupe Posada quien creó la versión original en su obra “La Calavera Garbancera” (los garbanceros eran indígenas que simulaban ser europeos), en 1910. Bien, ¡ahora lo sabes!

El Festival de Calaveras es uno de los mayores atractivos de Aguascalientes capital; año tras año en esta época, la ciudad es testigo de una caravana pintoresca que celebra a los fallecidos… y también a Guadalupe Posadas.

¿Y qué cosas no puedes perderte? El tradicional Desfile de Calaveras (con temática diferente cada año) donde carros alegóricos recorren la Avenida Madero; el evento “Ilumínale los pies al muerto”, caminata nocturna donde más de 5,000 participantes se dirigen al Cerro del Muerto para conocer leyendas, ver disfraces de calaveras, cantar y más; además, degusta platillos típicos (¡sí, incluyendo pan de muerto!), compra artesanías y asiste a conciertos y obras de teatro callejeras.

En la ciudad podrás disfrutar de recorridos a pie y en tranvía turístico por los barrios principales, donde se narran sus leyendas. Por su parte, en el Panteón de la Cruz y el Panteón de la Salud podrás asombrarte con los tours nocturnos, representaciones y comedias de calaveras.

¡Pero eso no es todo! Te sugerimos visitar el interesantísimo Museo Nacional de la Muerte (MUMU), en el centro de la ciudad, donde tendrás una mirada más
profunda de la muerte y podrás conocer su evolución desde la época prehispánica hasta nuestros días.

El Día de Muertos no solo es la tradición más representativa de la cultura mexicana, es una fiesta entre vivos y muertos que une a las familias para iluminarse y atravesar el dolor con una actitud alegre y con mucho amor… ¿Quién dijo que los muertos se fueron?

A las 2:00 p.m. del 1 de noviembre, las campanas del templo suenan, los tapetes de cempasúchil se extienden y las ofrendas son bendecidas con copal e incienso; los fallecidos se acercan y la línea que separa vida y muerte se borra para dar paso a una convivencia donde sólo los buenos recuerdos caben.