UNA MARAVILLOSA CONTRADICCIÓN

Además de ser un mayordomo inglés a quien se le dificulta reír y es incapaz de mostrar sus sentimientos, Stevens se destaca por haber dedicado 30 años de su vida al servicio de su amo, Lord Darlington (quien ha fallecido recientemente). Su nuevo jefe, Mr. John Farraday, debe salir del país y le ha sugerido tomar su automóvil Ford y pasar unos días fuera, en lugar de quedarse en Darlington Hall. La escasez de servidumbre y el exceso de trabajo en la residencia hacen que Stevens decida visitar a una vieja colega y ex ama de llaves, la Señorita Kenton, quien le había expresado su deseo de volver a la residencia. Así, Stevens emprende un viaje de reflexión sobre el pasado y la naturaleza de la “grandeza”, cualidad que se ha esforzado por alcanzar toda su vida.

Los restos del día (1989) es la novela más conocida del escritor británico-japonés Kazuo Ishiguro, Premio Nobel de Literatura 2017. Esta historia, ubicada en la Segunda Guerra Mundial, es narrada por el mismo Stevens, haciendo que cada página, palabra y diálogo suene y se comporte como este mayordomo de la primera mitad del siglo XX.

Además de siete novelas, cinco relatos y cuatro guiones, dos de las novelas de Ishiguro han tenido adaptaciones cinematográficas: Nunca me abandones (2010) y, precisamente, Lo que queda del día (1993), interpretada por Anthony Hopkins y Emma Thompson (dato curioso: esta adaptación obtuvo ocho nominaciones a los Óscar y cinco a los Globo de Oro, vale la pena verla, ¿no crees? ¡Pero primero a leer el libro!).

Con su elegante prosa y profunda mirada de la fragilidad humana, esta obra es una bella y nostálgica metáfora del tiempo que nos queda en la vida para enmendar nuestros errores y sentirnos satisfechos con nosotros mismos antes de partir de este mundo.