MADRID: LA METRÓPOLI INQUIETA

Este año, el invitado de honor de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL) es Madrid, España. Si te preguntas por qué, aquí te damos algunas razones: es una de las ciudades más visitadas de Europa (y el mundo), es cosmopolita y acogedora, ofrece una rica gastronomía, una envidiable oferta de actividades culturales y riqueza arquitectónica. Venga, ¡que vamos a conocerla!

  

LA PERLA IBÉRICA

Municipio y ciudad de España con categoría histórica de villa, también conocida como la Villa y Corte, Madrid es la ciudad más poblada del país.

Conocer Madrid es caminar por la Gran Vía; apreciar el hermoso Palacio del Ayuntamiento; sacar una foto del monumento y símbolo de la ciudad “El Oso y el Madroño” (en realidad… es una osa); tomarte una foto en la Puerta de Alcalá; dar un paseo en bote y conocer el Palacio de Cristal en el Parque del Retiro; deslumbrarte con el Palacio Real; contemplar una puesta del sol en el Templo de Debod (construido hace más de 2,200 años en el sur de Egipto); maravillarte con las pinturas de Velázquez y Goya en el Museo del Prado y con el Guernica de Picasso en el Museo Reina Sofía; y por la noche salir de farra a alguno de los barrios más parranderos como Sol, La Latina y Chueca.

Eso es lo obligado, pero quisiéramos también compartirte algunas actividades no tan obvias que puedes hacer en esta bellísima ciudad. ¿Listo?

LO QUE NO SABÍAS QUE PODÍAS HACER

O quizás sí lo sabías, finalmente es un clásico obligado: toma un espeso chocolate y un delicioso churro en San Ginés, sitio abierto en 1894 muy popular entre los madrileños; por obvias razones, la mejor época para gozarlo es en invierno, pero ofrecen chocolate los 365 días del año y no te preocupes, ¡sí alcanzas churritos! Hacen cerca de 15 mil al día.

Los domingos y días festivos, miles de personas de todo el mundo se dan cita en busca de algún tesoro en El Rastro, el mercado al aire libre más grande de España, donde además de llevarte alguna joyita puedes comerte una riquísima ración de sardinas doradas y una cerveza. Dicen que, “si lo que buscas no lo encuentras en el Rastro, no lo vas a encontrar en ninguna parte” ¡y bueno!, con más de 1,200 puestos, este dicho tiene bastante sentido.

¡QUÉ GUAY!

Conoce la capital más elevada de Europa de manera diferente, paseando por el puente de Segovia (el más antiguo de la ciudad, mandado a construir por Felipe II en 1582); conoce la casa más estrecha de la capital (con poco más de cuatro metros de ancho), entre sus paredes vivió y murió la leyenda de la literatura Calderón de la Barca.

Fotografíate con alguna de las 11 estatuas urbanas de bronce del centro y su periferia; maravíllate con el Palacio de Linares (¡y busca fantasmas!); sube al teleférico en Casa de Campo y asiste a un monólogo en el teatro convertido en discoteca Joy Eslava.

¿Y qué tal una foto demoniaca? En el parque del Retiro encontrarás un curioso monumento dedicado al Ángel Caído (el chamuco pa’ los mexicanos). ¿Algo extraño? Está situado a una altitud de 666 metros sobre el nivel del mar.

Si buscas estar con amigos, nada como ver el amanecer desde el cerro del Tío Pío, y si deseas algo romántico, lleva a tu media naranja al parque El Capricho. Finalmente, disfruta el carillón de los Cortes en la plaza del mismo nombre, conformado por cinco coloridas y alegres figuras creadas a tamaño natural por el dibujante Antonio Mingote, las cuales salen a mediodía y a las ocho de la noche para saludar a los presentes.

ABIERTA LOS 365 DÍAS DEL AÑO

Del 17 de noviembre al 5 de enero disfruta de Cortylandia, una de las tradiciones navideñas en la fachada del centro comercial El Corte Inglés; observa el tren y las figuras animadas en forma de muñecos de nieve y animales, que cantarán villancicos a lo largo del día durante 15 minutos.

Del 24 de octubre al 21 de enero asiste a la muestra Picasso/ Lautrec, en el famoso Museo Thyssen-Bornemisza; y del 24 al 26 de noviembre, aprovecha el gran evento musical Madrid es ruido para conocer diversas propuestas que te harán sacudir el esqueleto.

 

DEVORA LA CIUDAD

Si quieres sentirte un verdadero madrileño, tienes que comerte un bocata de calamares en la Plaza Mayor. Camina hacia la calle Cuchilleros y visita el restaurante más viejo del mundo: Sobrino de Botín, el cual abrió en 1725 (aunque usted no lo crea).

Para el plato fuerte, la opción es un tradicional cocido madrileño en el restaurante Malacatín, el cual se sirve en tres platos (el primero es el caldo donde se cuece la carne; el segundo son verduras, principalmente garbanzos; y el último son carnes de cerdo, pollo, morcilla y más, ¡olé!). Y si quieres variedad y opciones tanto de comida típica como del mundo, lo ideal es el Mercado San Miguel.

Al caer la tarde llega el momento perfecto para que vayas por unas patatas bravas con los creadores de la famosa salsa con las que se acompañan: el restaurante Las Bravas; si te sientes atrevido, pide un plato de orejitas de cerdo a la plancha y báñalo con esta delicia. Engulle huevos estrellados en Casa Lucio (¿colesterol?, ¡bah!), come en alguna de las terrazas de la Gran Vía y, para los amantes del azúcar, sugerimos comprar dulces en La Mallorquina y terminar con una rosquilla en San Isidro.

Madrid es una ciudad moderna con una sociedad dinámica que no ha olvidado cómo disfrutar de la vida. Llena de oportunidades de ocio, cultura y negocios, en Madrid ¡todo el mundo es bienvenido!

 

La movilidad en Madrid es bastante cómoda, destaca su buena infraestructura y su ejemplar transporte público como el Metro, uno de los más eficaces y modernos de Europa.