PARA EL AVENTURERO DE SOFÁ

Con mucho sentido del humor, Mac Orlan se centra en dos tipos de aventureros: el primero es activo, un auténtico temerario, alguien que necesita demostrar sus capacidades; por otro lado tenemos al aventurero pasivo, un héroe de sofá, que es quien se encargará de narrar las aventuras (y desventuras) del aventurero activo.

Publicado por Jus Ediciones, Breve manual del perfecto aventurero es un pequeño ensayo de edición bastante cuidada: libro de pequeño formato, rústico con solapas, traducido por Juan Manuel Salmerón Arjona y con fotografías e ilustraciones en blanco y negro. Un librito delicioso cuyo juego de aire pedagógico que desarma la literatura de aventuras, te resultará una propuesta bastante provocadora desde el inicio, ya que comienza diciendo que la aventura, como tal, no existe, sólo está en el ánimo del aventurero, y ésa es la esencia del libro. El autor de este manual se dirige a los sedentarios, los compañeros de fatigas que ansían vivir grandes aventuras sin renunciar a una vida confortable… experimentando, eso sí, el riesgo en cabeza ajena.

Aventuras literalmente de bolsillo escritas por un pirata que ha dejado de serlo pero que sigue entonando canciones que pronunció cuando navegaba en alta mar. ¿Listo para esta exquisita rareza?

 

Allá por 1920, un poeta, periodista, guionista, pintor frustrado y autor de más de 130 libros llamado Pierre Dumarchais (apodado “Pierre Mac Orlan”), creó un
manual divertido e irónico dirigido a todos aquellos viajeros/lectores que viven grandes aventuras sin moverse del sillón de su casa, bajo la premisa de que la aventura está en la imaginación del que la busca.