UNA PIZCA DE SAL PARA EL MUNDO

El tiempo no perdona”, dice la gente con un tono nostálgico cuando mira los estragos causados a costa de los años, pero la naturaleza es tan sabia que hay ecosistemas que han convertido al tiempo en su aliado, y es el paso de los años el que los ha dotado de una belleza única e irrepetible.

Bajo este contexto podemos encontrar en el mundo salares naturales, formados con la paciencia de millones de años y que son habitados por flora y fauna muy peculiar, ya que su nivel de salinidad ha hecho que se adapten seres de colores extravagantes como los flamencos o flora como los chaparrales o hasta cactáceas en sus alrededores.

No todas las regiones del mundo pueden presumir un salar, para que este se haya formado se requieren de ciertas condiciones, algunas de ellas son: clima árido, nivel bajo de precipitaciones, haber tenido actividad volcánica o termal que haya derramado rocas y sustancias minerales.

Estas características hacen que la zona con mayor número de salares y los más extensos sea la altiplanicie de los Andes, distribuyéndose la mayor cantidad entre Argentina, Chile y Bolivia.

Te invitamos a conocer esta tercia de salares y ponerle una pizca de sal a tu viaje.

SALAR DE UYUNI (DANIEL CAMPOS, BOLIVIA)

Un caleidoscopio monocromático es la sensación que envuelve al Salar de Uyuni cuando se visita durante los meses de marzo y abril, la lluvia ha creado un delgado espejo de agua sobre la sal que se vuelve impermeable y el reflejo del cielo se fusiona con la tierra.

El Salar de Uyuni está ubicado al suroeste de Bolivia y es considerado el desierto de sal más alto y continuo del mundo, nada más y nada menos que 12 mil km2 que llegan a producir hasta 10 mil millones de toneladas de sal al año. En sus alrededores se han erigido los primeros hoteles hechos completamente de sal.

SALAR DE ETOSHA (NAMIBIA, ÁFRICA)

Etosha en el idioma owambo significa: “el gran lugar blanco”, así que te imaginarás que es el nombre perfecto para el salar ubicado en Namibia, África.

Está ubicado en el top cinco de los salares más grandes del mundo con sus seis mil km2, los atardeceres en este lugar son mágicos por la siluetas y espejismos. El Salar de Etosha está ubicado en el interior del Parque Nacional de nombre homónimo que funge como un oasis para jirafas, elefantes, cebras y más vida salvaje cuando hay indicios de un poco de lluvia.

SALINAS DE CUYUTLÁN (COLIMA, MÉXICO)

México también posee salares naturales, tal vez no serán los más extensos del mundo, pero es un regalo natural del que se extrae la valiosa sal de mar.

Salinas de Cuyutlán, en el municipio de Armería, Colima, es uno de estos blancos tesoros, hombres descalzos con palas y carretillas hacen piletas sobre la corteza salada y así facilitan la extracción en montículos de sal. A poco menos de una hora del puerto de Manzanillo puedes hacer esta salada parada.