EL INTROVERTIDO PERO MULTIFACÉTICO TEPIC

“¿Y qué se hace en Tepic?” Es lo que la mayoría de la gente pregunta cuando se le habla de la capital nayarita, incluso, hay locales que desdeñan las actividades del lugar, creyendo que solamente está el centro histórico, algunos museos y se para de contar… ¡amigos, han estado muy equivocados!

La Villa del Espíritu Santo de la Mayor España, nombre que le dio el fundador de la ciudad, Nuño Beltrán (en 1531), después conocida como Santiago de Compostela y hoy Tepic, es un destino de ubicación privilegiada y una riqueza cultural y gastronómica que sólo aquellos que se toman el tiempo de ver a detalle son capaces de descubrir.

Tepic está rodeada de montañas: el Sangangüey (volcán dormido), el Cerro de San Juan y el Cerro de la Cruz, desde cualquiera de sus cumbres puedes vislumbrar el valle que forma esta pequeña capital mexicana que con el paso del tiempo ha ido labrando la vida moderna con las raíces de su pueblo milenario: los coras, wixáricas, tepehuanos y mexicaneros.

Te invitamos a pasear entre sus calles y alrededores, donde la gente te dice “compita”, te “picha” (invita) unos nanchis (fruto también conocido como nance), donde el calor parece de costa y donde la gente es de sangre caliente, pero fiestera y nada egoísta.

En Tepic siempre te van a decir sí, con una gran diferencia, allí se dice: “ei”.

RASTREANDO SU ESENCIA

Comencemos el paseo por la capital de Nayarit, en su corazón, el centro histórico, el primer edificio que destaca entre todos es la catedral “Nuestra Señora de la Asunción”, que data de 1804 y que posee una arquitectura neogótica.

Un secretito que te dicen los locales es que cuando ves la catedral sobre la Avenida México y a varios cientos de metros de distancia, parecerá que sólo tiene una torre, cuando en realidad son dos; a eso se le llama exactitud arquitectónica.

Su plaza principal y zona centro se caracterizan por conservar edificios coloniales, incluso a unos pasos encontrarás dos museos que te aguardan con vestigios y arte para admirar, pero sobre todo el centro es para darte vuelo con los antojitos, una bolsita de caña recién cortada, una rebanada de istete (dulce a base de miel, nuez en trozos y limón), un elote asado o los famosos nanchis en temporada.

HOGAR DE GENTE ILUSTRE

Como te platicamos en líneas anteriores el centro alberga museos con arte e historia que tienes que contemplar, comencemos por el Museo de los Cinco Pueblos (Avenida México 105, Centro) sitio que es la expresión viva de las culturas indígenas que habitan Nayarit, podrás encontrar indumentaria, artesanía, gastronomía, instrumentos musicales y una profunda explicación de sus creencias y rituales.

Pasos adelante está el Centro de Arte Contemporáneo Emilia Ortíz (Miguel Hidalgo 17, Centro), lleva el nombre de la pintora tepicense que conquistó con sus trazos exposiciones nacionales e internacionales, en sus salas encuentras obras de artistas locales que convergen.

No hay que dejar atrás la Casa Museo Amado Nervo (Zacatecas 284, Centro) y la Casa Museo Juan Escutia (Hidalgo 71, Centro), ambos vieron nacer a estos personajes ilustres de la historia mexicana y se exponen vestimentas, cartas y objetos que transmiten su andar por el mundo.

SE RESPIRA Y RESPETA LO INDÍGENA

Por las calles de Tepic es común ver a coras y huicholes deambulando con la belleza de su indumentaria, esos bordados sobre manta que resaltan a metros, y también los ves comercializando su arte en chaquira, pulseras, collares, anillos y hasta cuadros que son una belleza artística.

A pocos metros del centro de Tepic se ubica la Zitakua, colonia posada en la colina del Valle de Matatipac y que tienen su autonomía al ser una comunidad completa de huicholes, desde lejos verás una escultura de un Marakame (sacerdote o líder de la cultura huichol) que te da la bienvenida.

Uno de los imperdibles al llegar es probar su gastronomía, las quesadillas de maíz azul son tan simples como deliciosas; rellenas de rajas, chicharrón y más, y antes de comerlas ves a las mujeres de la comunidad majestuosas sobre sus fogones y con gran diestra para tortear.

Una fecha que te recomendamos ir es en Semana Santa, hacen su propia representación de esta celebración, ves incienso, peyote, danzas, cuerpos pintados de negro y toda una celebración indígena lejana a lo que conoces.

CON TU REBOZO DE SEDA QUE TE TRAJE DE TEPIC…

La canción que representa a México: El Son de la Negra, menciona entre sus estribillos el rebozo de seda que proviene de Tepic, y es que entre 1838 y 1947 estaba en Tepic la fábrica británica de textiles Barron & Forbes, que era fuente importante de trabajo de la zona y donde se dice trabajo la famosa “negra”.

Tras un incendio hoy sólo quedan las ruinas de este lugar, que son escenario perfecto de fotos al tener un toque nostálgico que se mezcla con los profundos árboles que la rodean, vecina a ella también está la ex fábrica de Textil de Bellavista, ¡rinconcitos de historia y arquitectura por visitar!

BIENVENIDOS LOS AVENTUREROS

Al estar rodeado de montañas y tener a pocos metros cascadas, lagunas y hasta volcanes Tepic será consentido de almas aventureras que quieran explorar el territorio.

Pueden subir al cerro de San Juan, un sendero se habilita en las orillas de la ciudad y si tienes condición en una hora estarás en “La Batea” para disfrutar de una panorámica de la ciudad, ir de excursión al Sangangüey requiere de más condición y hay tours que te llevan para que lo hagas con seguridad.

Yendo hacia Puga, a escasa hora de Tepic hay un lugar virgen que al hacer un poco de senderismo te lleva a la “cascada elefante” o “puente del diablo”, el agua es tan cristalina que puedes vislumbrar el fondo y refrescarte merecidamente.

También hacia el camino de Puga está el acueducto Francisco I. Madero vale la pena hacer una parada al atardecer y tener increíbles fotos en medio de cañaverales.

CONQUISTA DE SABORES

Si algo tiene Nayarit es su rica comida de mar, y aunque Tepic no es costa los mariscos llegan frescos y entre sus restaurantes una sazón magnífica predomina en ceviches, aguachiles y el preciado chicharrón de pescado.

El camarón es tan polifacético en la región que hay lugares que preparan pozole y tamales con él, un verdadero manjar; que decir de su pescado sarandeado, pero si quieres arriesgarte un poco más te recomendamos probar la cocina estilo Acaponeta con sus sopes de ostiones bañados en salsa que te van a conquistar.

¡Ahora sabes que en Tepic hay mucho por hacer!