Un hotel hecho a mano: VERANA

El susurro de las montañas acompañado del sonido del vaivén de las olas serán la sinfonía perfecta que formarán parte de tu estadía en Verana, un singular hotel boutique escondido entre las montañas de Yelapa, Jalisco.

LA COLINA

Este épico escondite fue creado por Heinz y Vero, dos personas que luego de trabajar en la industria cinematográfica de Los Ángeles construyendo escenarios, viajaron a este paradisíaco destino, y luego de subir el cerro a las afueras de Yelapa, se enamoraron de la vista y tuvieron la visión de edificar una casa.

Verana fue construido a lo largo de varios años y es un “hotel hecho a mano”, ya que ninguna máquina intervino en su creación, tuvieron que ser ingeniosos y utilizar material de la región, llevando todo en bote y subiendo las colinas en mula.

Para llegar a Verana tendrás que tomar un bote desde Boca de Tomatlán, será un recorrido de aproximadamente 30 minutos hasta llegar a Yelapa, una vez ahí, el personal del resort te estará esperando para conducirte hasta el hotel, ya sea caminando o ¡en mula!

¡BIENVENIDO A VERANA!

El complejo tiene 10 casas: Estudio, Bungalow, Piedra, Palapa, Colibrí, De té, De la piscina, Grande, V y Azul. Cada una de ellas está equipada con un baño completo, un patio privado con una magnífica vista, camas con mosquiteros de gran tamaño y agua potable embotellada.

Podrás encontrar y disfrutar de un restaurante, bar, piscina, una pequeña biblioteca, un spa en la jungla y una tienda de regalos.

Y no te preocupes, que a pesar de su casi desconectada ubicación, cuentan con electricidad, WiFi disponible y el servicio de telefonía de igual manera está habilitado aunque es un poco limitado.

UNA EXPERIENCIA PARA RECORDAR

Verana es para aquellos viajeros aventureros o para quienes desean relajarse con un verdadero escape a la naturaleza, y este hotel boutique solo para adultos tiene el combo perfecto.

Ya que ofrecen una variedad de actividades que te permitirán conectar más con el entorno, entre ellas se incluyen: hacer esnórquel, picnics en la playa, observación de ballenas, delfines, mantarrayas y tortugas; pesca, caminatas río arriba hasta una cascada o para conocer el pueblo de Yelapa; e incluso clases de cocina o de degustación de tequila.